Friday, December 01, 2017

Jumanji

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Dos hermanos encuentran en el desván de su casa un juego de mesa mágico, del cual sale todo tipo de tipo de elementos de la selva, y la única forma de poner todo en orden, es terminar la partida.

UN JUEGO SALVAJE
En 1981, Chris Van Allsburg publicaba el libro infantil ilustrado "Jumanji", sobre un juego de mesa que cobra vida propia. Según su autor la idea le vino cuando, "era un niño y jugaba a juegos como Monopoly, parecían algo emocionantes, pero cuando terminaba el juego todo lo que tenía era dinero falso. Así que pensé que sería divertido y excitante si hubiera tal cosa como un juego de mesa donde cada vez que cayese en una casilla y dijera que algo fuera a suceder, entonces realmente sucediese."
Los productores Scott Kroopf y William Teitler vieron las posibilidades cinematográficas del libro y se hicieron con sus derechos. Al parecer fue Peter Guber, jefe de Sony, quien convenció al escritor de adaptar su obra al cine, tras una reunión. Y así nació la película Jumanji (Jumanji, 1995), la cual se desarrolló bajo el sello de TriStar Pictures (propiedad de Sony) que obró como su distribuidora, mientras que la producción corrió a cargo de Interscope Communications y Teitler Film.
El propio Van Allsburg escribió la primera versión del guión junto con los guionistas Greg Taylor (Harriet la espía) y Jim Strain (Bingo!). Sobre su labor como guionista, Allsburg declaró que, "no me pareció terriblemente intimidante. De alguna manera, llevó menos tiempo decirlo en palabras que en imágenes." En la primera versión del guión ya se había introducido el personaje de Alan Parrish. 
Y es que la película difiere de la obra de Van Allsburg en que en aquella Judy y Peter son los únicos personajes de la historia. Alan Parrish y Sarah Whittle y los demás personajes y sus subtramas son creaciones expresas para la película. Además en el libro Judy y Peter no son huérfanos. En aquel encuentran el juego de mesa en un bosque, y no en el desván de su casa como en la película. Y en el libro, de las consecuencias de caer en las casillas, se incluye la aparición de una serpiente y de un volcán en erupción, ambas omitidas en la película.
El proyecto le fue ofrecido a Joe Johnston en 1994 y le gustó porque, "vi los mismos elementos que encuentro en ¡Qué bello es vivir!, una de mis películas favoritas. Es la historia de un chico que es sacado de su mundo y se le permite ver lo que le sucedió a su familia y a su comunidad porque él se fue. Y se le permite descubrir lo que significaba para todos, a pesar de que pensaba que no valía para nada. Esa es la parte de la historia que me atrajo."
Aún así el director consideró que el guión necesitaba ser reescrito y contrataron a Jonathan Hensleigh (Jungla de cristal: La venganza), quien escribió el guión final.
Se barajaron muchos nombres para interpretar a Alan Parrish como los de Tom Hanks, Dan Aykroyd, Harrison Ford, Mel Gibson, Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, Kevin Kline, Bill Murray o Michael Keaton, entre otros muchos. Sony (dueña de TriStar Pictures) quería a Robin Williams, pero al actor no le gustaba el guión. Sólo cuando se reforzó la relación padre-hijo y la situación de su personaje de pez fuera del agua, tal y como él quería, fue cuando aceptó participar en la película. "Me gustó el guión y la idea de trabajar con efectos visuales porque estoy fascinado por la animación por ordenador," admitía el actor. "Y esto es lo más cerca que estaré de hacer una película de acción. Me gustó la idea de hacer algo que es una aventura, pero que es todavía para niños de seis a catorce años." Williams declaró una de las razones por las que hizo la película fueron sus hijos. Por interpretar a Alan Parrish recibió el astronómico sueldo de 15 millones de dólares.
Kirstie Alley fue considerada para interpretar a Sarah Whittle, pero debido al rodaje de Dos por el precio de una (1995), no estaba disponible. Después se tanteó a un gran número de actrices, entre otras, Jodie Foster, Jamie Lee Curtis, Demi Moore, Michelle Pfeiffer, Meg Ryan, Sharon Stone, Kelly Preston o Julia Roberts. El papel recayó finalmente en Bonnie Hunt.
Scarlett Johansson hizo una prueba para el papel de Judy Shepherd, pero el papel terminó llevándoselo Kirsten Dunst.
Para el papel de Peter, el hermano Judy, se contrató a Bradley Pierce.
Y el australiano Jonathan Hyde se encargó de realizar el doble papel de Sam Parrish (padre de Alan) y Van Pelt (el cazador enemigo de Alan).
El resto del reparto se compuso con Bebe Neuwirth (en el papel de Nora Shepherd, la tía de Judy y Peter), David Alan Grier (interpetando a Carl Bentley), Patricia Clarkson (como Carol Parrish, la madre de Alan), Adam Hann-Byrd (como el joven Alan) y Laura Bell Bundy (haciendo lo propio como la joven Sarah).

RODAJE
Partiendo de un enorme presupuesto para la época de 65 millones de dólares, la fotografía principal tuvo lugar desde el 14 de noviembre de 1994 hasta el 7 de abril del año siguiente. Para dar vida a la imaginaria ciudad de Brantford en New Hampshire, la película utilizó principalmente localizaciones de Keene (New Hampshire), aunque también su usaron otras de Swanzey (New Hampshire), North Berwick (Maine) y Kennebunk (Maine) en los Estados Unidos. Además se usaron localizaciones de Vancouver y Tsawwassen, ambas en British Columbia (Canadá).
En febrero rodaron en Vancouver intentando que pareciera Nueva Inglaterra en verano. El tiempo invernal de Canadá no ayudó al rodaje, por ejemplo, en una ocasión tuvieron que derretir toda la nieve de delante de la casa de los Parrish para poder rodar un plano de día. Lo irónico fue que más tarde tuvieron que traer nieve de las montañas cercanas, para volver a cubrir la casa para filmar un plano nocturno de la escena navideña.
En primavera, y tras rodar las escenas en Vancouver, el equipo se desplazó a Keene y North Berwick para ocuparse de rodar las últimas escenas de la película, que curiosamente eran las primeras de la misma, aquellas protagonizadas por el joven Alan Parrish.
El rodaje fue todo lo opuesto al caos que muestra la película, siendo de lo más tranquilo y donde no faltó la diversión, como no podía ser de otra forma teniendo a Robin Williams en el set. "Sabía que el guión y la historia estaban tan bien elaborados que no había mucho espacio para improvisar, pero lo utilizó entre tomas para mantener al equipo riendo," recordaba Johnston. "Bonnie Hunt lo ocupó en su ausencia"
Y el actor trajo alguna de las mejores anécdotas, como al rodar la escena en la que lucha contra un cocodrilo, en una toma Williams se dejó llevar y le golpeó con el codo en la nariz olvidando que en el interior del animal había un hombre y se escuchó una voz de dentro del cocodrilo que exclamó, "¡Ey, vamos tío!".
El único accidente real en todo el rodaje lo sufrió la coordinadora de especialistas Betty Thomas, que era la encargada de conducir el coche de policía que roban los monos y los cuales eran añadidos posteriormente digitalmente. Para rodar la escena, Betty iba escondida en el suelo del vehículo y podía conducirlo gracias a una cámara oculta y a un monitor. Tras hacer una prueba por la calle para verificar que todo estaba bien, un miembro del equipo condujo el coche hasta el punto de partida para rodar la escena, pero movió el espejo retrovisor que ocultaba la cámara, de modo que, cuando la especialista hizo la acrobacia con las cámaras rodando se fue directa contra un árbol. Thomas no sufrió daño alguno y sólo sintió una sacudida.
La complejidad de los efectos especiales fue tal que la ILM llegó a decirle a Johnston que había cosas que eran imposibles de hacer mediante CGI, como por ejemplo, el pelo o la melena del león, a lo que el director les respondió, "En ocho meses, cuando estemos rodando esta película, seréis capaces de hacerlo, ¡así que volved al trabajo!" Dicho y hecho, el estudio desarrolló un software para poder crear el pelo digital de los animales. Bajo la supervisión de Ken Ralston y Stephen L. Price, la ILM hizo posible lo imposible.
Para la escena de la estampida, no se usaron pantallas azules, su utilizó en su lugar un set preparado para reventar en pedazos. Se hizo una primera toma de los actores corriendo y después una segunda toma del set explotando. Más tarde, se añadieron digitalmente a los animales, siendo el resultado espectacular.
Los animales de la película no lucen del todo realistas, en el caso del león, "quería uno que fuera reconocible como un león, pero que fuera más aterrador, más grande, más feroz, y más controlable que un león real," admitía Johnston. "No quería usar ningún animal vivo en la producción porque no creo que sea práctico."
Amalgamated Dynamics, y bajo la supervisión de Tom Woodruff y Alec Gillis, se encargó de los efectos físicos y mecánicos, desde la lluvia monzónica, pasando por los animatronics.
Para dar vida al león se construyeron dos, uno para los primeros planos (que se combinaban con los efectos creados mediante el software Caricature de ILM, que permitía crear el movimiento de sus facciones) y otro de cuerpo entero para las escenas de acción.
Uno de los mayores retos para el equipo de animatronics fue colocar a un pelícano sobre una roca en medio de un río, ya que dificultaba que el equipo no estuviera visible, algo que se solucionó simplemente sumergiendo a todos los titiriteros bajo el agua.
Y la compañía John Thomas Special Effects Stages se encargó de construir los decorados para insertar los efectos creados por las dos anteriores compañías.
Jumanji se estrenó el 15 de diciembre de 1995 en los Estados Unidos y fue un rotundo éxito de taquilla. Sólo en su país de origen amasó 100.475.249 de dolares (séptima película más taquillera del año en EE.UU.) y la taquilla total a nivel mundial alcanzó los 262.797.249 de dólares (décima película más taquillera en todo el mundo).
Sorprendentemente fue ignorada en las nominaciones al Oscar para sus efectos visuales, siendo aquel año las únicas nominadas Babe, el cerdito valiente y Apolo 13, películas con efectos menos revolucionarios.

VALORACIÓN
Jumanji es una de las más originales y entretenidas películas juveniles de los noventa, llena del espíritu que proliferaba en el cine de los ochenta y tal vez sea la última gran película juvenil de aventuras que se haya realizado.
Y es que la producción es realmente espectacular y lo da todo en cada una de las consecuencias del juego, ya sea la aparición de leones, estampidas o monzones. Se toma el tiempo justo y necesario en colocar sus fichas sobre el tablero para presentar a sus personajes y el escenario, pero una vez empieza la partida, ya no hay marcha atrás.
Uno de los aciertos de la película es no desvelar nunca los orígenes del juego (sólo sabemos que ya existía en 1869) y que se deje a la imaginación todo lo que le ocurrió a Alan esos 26 años en la selva. Esto hace aumentar el misticismo y misterio del juego.
Si cada una de las interacciones del juego son un festival continuo para los ojos, la película posee varios gags realmente inspirados, como ese siempre asfixiado y rezagado rinoceronte de la estampida, Alan y Carl cruzándose con una moto conducida por tres monos, Peter tratando de abrir una caseta con un hacha hasta que se da cuenta de que lo que buscaba era esa misma hacha o Alan alegrándose al ver un inodoro por primera vez en 26 años.
Es cierto que tiene algunas incongruencias, como esa puerta que no deja salir el agua del interior de la casa. Que los monos sepan conducir un coche a la primera. Que a Sarah nunca se le haya ocurrido jugar al juego de nuevo para sacar un 5 ó un 8 y así liberar a Alan. Pero se le perdonan esas faltas, porque son en pos de hacer avanzar la historia y del entretenimiento.
Y vale que vista a día de hoy hay efectos que no dan del todo el pego, pero en su momento fue una auténtica revolución. Y la película nunca trata de ser realista con los animales que la pueblan, se distancia un poco de la realidad y busca la diversión por encima de todo, un buen ejemplo son esos monos robaescenas.
Siguiendo el modelo de ¡Qué bello es vivir!, Alan puede comprobar como fueron las cosas en su ciudad y a su familia en su ausencia, descubriendo lo importante que era para todos, principalmente para ese padre al que creía que no le importaba. Pese a ser una comedia de aventuras, la película tiene su corazón, es algo más que una sucesión de apabullantes efectos especiales.
Alan, al igual que Judy y Peter, es un niño que ha perdido a sus padres y el estar tantos años solo en la selva le ha hecho permanecer con la misma inocencia que tenía cuando fue engullido por el juego. Alan se ve reflejado en Peter y adopta una figura patriarcal con él, pero inicialmente lo trata tan fríamente como su padre lo hacía con él, algo que odiaba. Y es que los hijos no pueden evitar convertirse en sus padres.
Todos los personajes hacen frente a sus miedos, a los que el juego de mesa van representando con diferentes caras, ya sea la de un cazador, un murciélago o un mono. Cuando termina la película todos los personajes han cambiado, principalmente Alan, recorrer las casillas de tablero les ha hecho evolucionar, no son los mismos que eran cuando estaban en la casilla de salida. Alan deja de temer convertirse en un adulto (uno como su padre), Sarah aprende a vencer su locura, Peter a no ser tan introvertido y Judy a dejar de esconderse en mentiras (aunque la evolución de estos dos últimos personajes se eche por tierra con el giro final).
Robin Williams da vida a un niño-hombre tan bien como en otras tantas producciones de su carrera, le imprime las dosis de ternura, rareza y diversión necesarias al personaje, y es el motor de la película, haciéndola funcionar. Y es que Williams es el mejor efecto especial de Jumanji.
Y Joe Johnston realiza una de las mejores películas de su carrera y la más entretenida junto con Rocketeer. Demuestra como siempre ser un buen artesano y le imprime un buen ritmo a la historia, la cual avanza con la fuerza de una estampida.
Jumanji es toda una gozada. Un espectáculo inocente y bienintencionado, que te hará pasar una tarde de lo más entretenida, viviendo como los personajes, la mayor aventura sin salir de casa. Jugad a este juego de mesa, no os arrepentiréis. Es una aventura única y bestial.

CURIOSIDADES
Mientras filmaba esta película, Robin Williams rodó una pequeña participación en la película Nueve meses (1995).
Pese a ser el protagonista, Robin Williams no aparece hasta el minuto 28 de película.
El juego de mesa utilizado en la película se vendió en 2014 por 60.800 dólares.
Robin Williams a menudo daba respuestas falsas cuando le preguntaban que significaba jumanji.
El tablero de juego tiene 110 casillas.
Única película del actor Gary Joseph Thorup, que interpreta al matón Billy Jessup, su otro único papel fue en un episodio de Ley y orden, donde irónicamente dio vida a una víctima de bullying.
La película conoció una adaptación en forma de serie de animación de título homónimo y que se estrenó en 1996, durando tres temporadas.
El argumento de la película difiere levemente de la novela, aunque el final es el mismo con dos niños encontrando el juego. En el libro esos niños se llaman Walter y Danny, el mismo que nombre que los personajes de Zathura: Una aventura espacial (2005).
Cuando Van Pelt entra en la tienda de armas suena el himno mexicano. En su estreno en México, la canción fue eliminada debido a que existe una ley en el país que prohíbe el uso de su himno por razones comerciales o de burla.
La película ganó dos premios Saturn, uno a la mejor actriz secundaria (Bonnie Hunt) y otro a los mejores efectos especiales (Stan Parks, ILM y Amalgamated Dynamics). Siendo nominada también a la mejor película de fantasía, mejor director (Joe Johnston), mejor actor (Robin Williams) y mejor interpretación de un actor joven (Kirsten Dunst y Bradley Pierce).
Aunque supuestamente los personajes de Robin Willams y Bonnie Hunt tienen la misma edad, en la realidad, Williams era 10 años mayor que Hunt.
Y a su vez, aunque el personaje de Peter tenga 8 años y Judy tenga 12, Kirsten Dunst era sólo 6 meses mayor que Bradley Pierce.
Y más bailes de edades, pese a que Carl es mayor que Alan, David Alan Grier, quien interpreta a Carl, es realmente 4 años más joven que Robin Williams.
La canción que Alan (Robin Williams) canta en el baño mientras se afeita, es el tema principal de la serie La isla de Gilligan (1964-67).
Al estudio le preocupaba el título de la película y propusieron llamarla "The Game: Jumanji", a lo que Joe Johnston se negó.
Kirsten Dunst y Bradley Pierce volvieron a interpretar a unos hermanos en la película para televisión El asedio (1996).
Según Chris Van Allsburg, "jumanji" es una palabra zulú que significa "muchos efectos".
En la escena navideña final suena la canción "Hark the Herald Angels Sing", es un homenaje a la película ¡Qué bello es vivir! (1946), en cuyo final suena también esta canción.
Irónicamente la película se rodó y se sitúa en New Hampshire, uno de los pocos estados de Norteamérica que no tiene zoo.
En la versión original, el vendedor de la tienda de armas le pregunta a Van Pelt si es un cartero, este chiste viene porque en la época en la que se estrenó la película hubo varios casos en Estados Unidos de carteros que se volvieron locos y se liaron a tiros.

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Wednesday, November 01, 2017

La cosa

Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes esenciales de la trama de la película.

Un alien que puede copiar cualquier forma de vida, llega hasta una estación de la Antártida. Los investigadores que allí se encuentran lucharan por destruirlo, pero no saben quien de ellos ha sido imitado por el extraterrestre.

EL ENIGMA DE OTRO MUNDO
La novela corta "Who goes there?" de John W. Campbell Jr., conoció su primera adaptación al cine a manos de Christian Nyby y Howard Hawks en 1951, con la destacable El enigma de otro mundo (1951). Fue idea del productor Stuart Cohen el realizar una nueva versión de la novela y no tanto un remake del film de los 50. Le ofreció el proyecto al productor David Foster, quien se sintió muy interesado en él. Foster y su socio Lawrence Turman, llevaron el proyecto a Universal Pictures, que dio luz verde a la película. Entonces llegaron a un acuerdo con el productor Wilbur Stark, dueño de los derechos de la película del 51, quien sería acreditado como productor ejecutivo.
En 1976, Cohen le ofreció el proyecto a John Carpenter, pero como la Universal tenía bajo contrato a Tobe Hooper, se lo entregaron al director de Poltergeist, quien estuvo trabajando un tiempo en el proyecto con el guionista Kim Henkel. Llegó a presentar dos guiones, pero ninguno convenció.
John Landis fue tanteado en la época que estaba trabajando en Desmadre a la americana y pasó del proyecto.
El guión se le encargó al dramaturgo y guionista David Wiltse, quien trabajó brevemente en él, pero no se consideraba la persona adecuada para el mismo y no fue adelante.
El proyecto también pasó por el escritor William F. Nolan (autor de la novela "La fuga de Logan"), quien en 1978, escribió un tratamiento del guión muy cercano a la obra de Campbell.
Le ofrecieron la escritura del guión a Richard Matheson, pero rechazó la oferta. Nigel Kneale (El experimento del Dr. Quatermass) fue considerado. Y se mantuvieron reuniones con Deric Washburn (Naves misteriosas, El cazador) y Ron Koslow (Cuando llega la noche), pero tampoco fructificaron.
La Universal no estaba del todo segura de las posibilidades del proyecto, pero el éxito masivo de Alien (1979) les dio el empujón que necesitaban para confiar en él. Y a su vez, tras el éxito de Carpenter con La noche de Halloween (1978), lo reconsideraron y le ofrecieron de nuevo la dirección de La cosa en 1979, y como suele decirse, el resto es historia.
"Sería estúpido por mi parte intentar hacer un remake del film de Hawks," admitía Carpenter. "La historia de John W. Campbell es un clásico de la ciencia ficción. La invasión de los ladrones de cuerpos o Alien están de alguna manera basadas en ella. Tengo la impresión de que esta historia no se trasladó a la pantalla de manera adecuada, por lo que decidí volver a ella e intentarlo de nuevo. Quería hacer una película que fuera fiel a la novela original. Los hombres del relato de Campbell no saben realmente quién es quién. "¿Quién está ahí?". En síntesis, ésta es la pregunta: '¿Es mi mejor amigo un monstruo?' No creo que la película producida por Hawks explorase este aspecto de la historia."
El director no utilizó el material previamente escrito. "Todos los guiones eran horribles," declaraba Carpenter. "Porque trataron de cambiar la historia y convertirla en algo que no era."
Aunque Carpenter suele escribir sus propios guiones, no quiso hacerlo en esta ocasión porque estaba bloqueado con la escritura de El experimento Filadelfia (1984), película que sería realizada con otro guión, aunque con producción ejecutiva de Carpenter. "Creo que me asustó un poco escribir," admitía el director. Por lo que prefirió delegar esa función en otro guionista para La cosa.
Tras entrevistarse con varios guionistas, Carpenter escogió a Bill Lancaster, hijo de Burt Lancaster, principalmente porque según el director, "parecía entender el material mejor que nadie." Stuart Cohen ya se había acercado a Lancaster en 1977 para que se hiciera cargo del guión, pero en aquella ocasión había rechazado la oferta, cosa que no hizo esta vez. Lancaster terminó la primera versión del guión en otoño de 1980 (de unas 40 páginas aproximadamente) y entusiasmó a todo el mundo. Sólo la secuencia de la prueba de sangre fue una de las razones por las que Carpenter quiso hacer la película. La segunda versión (y final) del guión data de marzo de 1981. Carpenter siempre colaboró con Lancaster en todas las fases de escritura, aportando algunas contribuciones propias.
Hicieron algunos cambios con respecto a la novela. La primera y más obvia, situarla en el presente. Redujeron los 37 personajes del libro a sólo 12. Crearon nuevas escenas como la llegada de los noruegos a la base y el posterior viaje de los protagonistas a la suya. Y eliminaron los poderes telepáticos del alien. "Si la cosa podía saber lo que pensaban sus adversarios humanos, bastaba una hora de película para eliminarlos," explicaba Carpenter.
Hubo un gran número de bailes de nombres, hasta dar con el que sería el reparto definitivo de la película.
Kurt Russell no fue la primera elección para el papel de MacReady, se barajaron otros nombres como los de Nick Nolte y Jeff Bridges, quienes rechazaron el papel, así que finalmente Carpenter se lo ofreció a su amigo. Russell cobró 400.000 dólares por su trabajo en la película.
Para el resto de papeles, Carpenter quiso trabajar con actores con los que nunca hubiera trabajado antes.
Bernie Casey, Isaac Hayes, Geoffrey Holder, Ernie Hudson y Carl Weathers fueron considerados para el papel de Childs. El que estuvo más cerca de conseguirlo fue Hudson, pero perdió el papel frente a Keith David.
Para el papel del Dr. Copper se consideró a William Daniels y Brian Dennehy (que estuvo muy cerca de conseguirlo), pero al final Carpenter se decantó por Richard Dysart en el último minuto.
Y se tantearon los nombres de Lee Van Cleef, Jerry Orbach, Kevin Conway, Richard Mulligan y Powers Boothe para el papel de Garry, antes de elegir a Donald Moffat.
Para el papel de Palmer se consideró a Richard Mulligan, tal y como se había hecho para el papel de Garry, pero escogieron finalmente a David Clennon.
Donald Pleasence fue considerado inicialmente para el papel de Blair, pero éste fue a parar a Wilford Brimley, tras ver su trabajo en un pase especial de Ausencia de malicia (1981) y a una recomendación de Sydney Pollack.
El resto del reparto lo compuso T.K. Carter (Nauls), Charles Hallahan (Vance Norris), Peter Maloney (George Bennings), Richard Masur (Clark), Joel Polis (Fuchs) y Thomas G. Waites (Windows).

RODAJE
Partiendo de un presupuesto inicial de aproximadamente 14 millones de dólares, el rodaje comenzó en junio de 1981 y terminó en febrero de 1982. Y antes de que empezase la fotografía principal, durante la época de casting, Carpenter se desplazó a Juneau (Alaska) para rodar tomas de segunda unidad. El rodaje de las escenas de interior transcurrió durante tres meses en los Universal Studios de Los Angeles, ocupando seis de sus estudios, los cuales se enfriaron artificialmente para dar la sensación de estar en la Antártida, alcanzando aproximadamente temperaturas de 4ºC.
Lo siguiente fue rodar las escenas de exteriores del campamento norteamericano, el cual se construyó en la ciudad de Sewart de la Columbia Británica (Canadá), fue donde se construyó el campamento epicentro de la película. Se edificó en julio de 1981 y el rodaje comenzó allí el 2 de diciembre del mismo año. La temperatura durante el rodaje osciló entre los -17ºC a los -26ºC. Y el coste de mantener al equipo caliente ascendió a 75.000 dólares.
Las últimas escenas en filmarse fueron las del campamento noruego, que en un ejemplo de como aprovechar el presupuesto al máximo, para las tomas exteriores reutilizaron los decorados carbonizados del campamento americano, que es destruido al final de la película. Fue una idea de Stuart Cohen en un intento de ajustar el presupuesto al deseado por el estudio.
Fue un rodaje complejo y lleno de problemas, no sólo por las condiciones climatológicas, también por las dificultades técnicas, los cambios en el guión y los reshoots que necesitó la producción.
Un ejemplo claro de esos cambios fue la muerte original de Bennings, que era muy diferente de la mostrada en la película y que fue descartada por falta de tiempo y dinero. De hecho, sólo esta escena hubiera costado aproximadamente 1.500.000 de dólares. En ella se narraba como los perros supervivientes de la escena de la perrera (los cuales no eran asesinados por Blair), habían sido asimilados en dicha escena por la cosa y posteriormente se escapaban. Cuando descubren que han desaparecido, MacReady, Childs, y Bennings comienzan a perseguirlos en motos de nieve. Finalmente Bennings conoce su muerte al ser arrastrado bajo el hielo por uno de los perro-cosa, mostrándose como pasa por diferentes estados de asimilación. A su vez otro de los perro-cosa saltaba sobre MacReady y se transformaba en el aire. Lancaster escribió una nueva muerte más sencilla para Bennings, quien era apuñalado por la espalda con un picahielo en la perrera, por alguien que nunca era mostrado a cámara. Dicha escena se llegó a rodar, pero fue sustituida por otra escena.
No fue la única escena que se tuvo que descartar. Cuando llegó diciembre, ya se habían gastado los 14 millones del prepuesto, debido a que los efectos especiales estaban costando más de lo esperado y para seguir con el rodaje, Carpenter decidió eliminar la escena de la lucha de Nauls con la cosa llamada "box monster", ya que después de una primera prueba, no resultó satisfactoria para el director. De esa forma la muerte de Nauls quedó fuera de cámara.
Uno de los que más sintió en sus carnes la dureza del rodaje fue Kurt Russell, quien casi sale herido de la escena en la que Palmer-cosa explota con un cartucho de dinamita. Supuestamente, el actor no sabía exactamente como de grande sería la explosión, por lo que su reacción en la película es auténtica.
Otras escenas de igual complejidad se resolvieron con soluciones prácticas, como lo demuestra uno de los mejores momentos de la película, aquel en el que al Dr. Copper le cortan los brazos. Para rodar la escena se utilizó un doble con ambas extremidades amputadas y se le colocó una máscara para que se pareciera más al actor Richard Dysart. El resultado fue impresionante.
Y para el momento en el que el perro camina por los pasillos de la estación y se para delante de una puerta en la que se ve una sombra, inicialmente estaba previsto que fuera el personaje de Palmer a quien se le acercara el perro, pero la silueta de David Clennon era demasiado característica y se habría estropeado todo suspense, de modo que, Carpenter decidió usar, en lugar de al actor, al coordinador de especialistas Dick Warlock, manteniendo así el misterio de la escena.
A mediados de octubre de 1981, una huelga amenazaba con afectar a la producción, por lo que la Universal insistió en que todas las escenas con actores estuvieran terminadas antes de esa fecha. Pero la nieve no estaría en su apogeo en Sewart hasta diciembre, lo que dejaba un hueco de seis semanas en la producción que aprovecharían para terminar los efectos de Rob Bottin. Pero Carpenter empleó ese tiempo para editar lo que tenía filmado de película y para ver como estaba resultando antes de finalizar el rodaje del mismo, una situación inusual en el mundo del cine.
Este hecho le permitió descubrir que la película no funcionaba, al director le parecía que era larga, aburrida y carente de tensión. Así pudo detectar los problemas, a su parecer, las primeras escenas con los protagonistas eran repetitivas, el humor era plano, no había ningún personaje que fuera el protagonista y llevara adelante la historia, y la explicación de la asimilación de los hombres por parte de la cosa era confusa. Para Carpenter sólo funcionaban las escenas con el monstruo como la de la perrera y la de Norris, pero con el resto de escenas no sucedía lo mismo. El director ya había tenido un problema similar con La niebla (1980), la cual sufrió el rodaje de nuevas escenas, cosa que también ocurriría con La cosa. Carpenter tomó la decisión de rehacer la película. Todas aquellas escenas que no aportasen algo a la historia fueron eliminadas (como las de MacReady y su muñeca hinchable, la plantación de marihuana de Childs o algunas de las discusiones entre los protagonistas) y descartó la muerte de Bennings antes mencionada por considerarla poco dramática.
Carpenter realizó en semana y media un nuevo montaje que mejoraba el resultado anterior, pero que no era aún de su agrado. Entonces el director se pasó un fin de semana entero reescribiendo el guión. Al lunes siguiente Carpenter llegó al set con nuevas escenas escritas que repartió entre el equipo y actores, estas nuevas escenas colocaban a MacReady como el protagonista desde el principio de la historia (en el guión de Lancaster el personaje no tomaba el mando hasta mucho más tarde) y se explicaba mejor la mecánica de asimilación de la cosa y el peligro que conllevaba la criatura para los hombres. Y en ese momento la película se transformó en La cosa.
Las nuevas escenas que Carpenter escribió fueron:
1. La escena en la que Cooper y Garry hablan con MacReady para volar a la base noruega, es éste quien decide volar. En el guión original los personajes no paraban de bromear y MacReady se negaba a volar.
2. La escena con Blair en el ordenador, en la que se explica el proceso de asimilación de la cosa. Inicialmente esta escena era más pequeña y no tenía el peso de la mostrada en la película, además ocurría antes en la película dentro de una escena más grande. Y el director añadió el momento de Blair agarrando la pistola.
3. La conversación entre MacReady y Fuchs en la quitanieves, donde el segundo le da una valiosa información al protagonista.
4. Una nueva escena de la asimilación de Bennings y su posterior muerte siendo quemado vivo, descartando de esa forma la muerte originalmente filmada. Carpenter quería mostrar como un humano era asimilado por la cosa, ya que todas sucedían fuera de cámara.
5. La conversación entre MacReady y Garry tras la muerte Bennings. Carpenter también compuso la banda sonora de esta escena.
6. El discurso que MacReady hace a todos los hombres en el exterior exponiendo su situación.
7. La grabación que hace MacReady donde expone sus temores por todo lo que está ocurriendo y suelta el, "nadie confía en nadie."
8. La muerte de Fuchs, en la que que los miembros de la estación encuentran su cadáver en la nieve. Que fue una solución improvisada en tres horas que Carpenter dispuso para dar una resolución a la muerte del personaje.
Para crear los complejos efectos especiales de maquillaje de la película Carpenter escogió al gran Rob Bottin (quien sólo tenía 22 años cuando empezó a trabajar en la película) y con el que había colaborado en La niebla (1980).
"Fueron sus ideas revolucionarias las que realmente me convencieron," admitía Carpenter. "Fue a mi oficina con un concepto completamente diferente del monstruo del que había estado pensado." Y no fue otro que, "la cosa podría hacer cualquier cosa," continuaba narrando el director. "No es como ninguna entidad en particular y no tiene respecto por lo que imita. Puede parecerse a un millón de formas de vida, de un millón de diferentes planetas, dependiendo de lo que necesita hacer. Eso me dio la oportunidad de hacer cosas que nunca se habían hecho en una película, porque no había excusa para hacerlas antes."
Por su parte Roy Arbogast se encargó de los efectos mecánicos, como las tormentas de nieve o las explosiones que se ven a lo largo de la película. Y el mago de los efectos especiales Albert Whitlock, se encargó de los matte paintings, principalmente los de la nave extraterrestre enterrada en la nieve.
Cuando la película entró en post-producción, Bottin pasó a vivir literalmente en el estudio. Pero se le terminó diagnosticando agotamiento y fue ingresado en el hospital. Debido a eso, el monstruo perro-cosa fue creado por Stan Winston, quien rechazó ser acreditado por su trabajo, ya que no quería quitarle el mérito a Bottin por su trabajo. Winston recibió un agradecimiento especial en los títulos de crédito finales. 
El mayor incidente del rodaje lo vivió Bottin, quien para la escena en la que la cabeza de Norris se separa de su cuerpo, había utilizado materiales altamente inflamables para la construcción del interior de la cabeza y su cuello. Por cuestiones de continuidad, Carpenter decidió que necesitaba llamas a su alrededor al rodar la escena, y al encender una barra de fuego con toda la habitación llena de gases inflamables, ésta se incendió. No hubo heridos, pero el modelo de efectos especiales en el que Bottin había trabajado durante meses se destruyó.
Durante el rodaje a Carpenter se le ocurrió que durante la batalla final podrían dinamitar a la criatura y sería necesario rodar unas escenas de la cosa mediante stop-motion. Como Randall William Cook (Los Cazafantasmas) ya era parte del equipo le encargaron las labores de realizar los efectos para la nueva escena. Para conseguir el dinero necesario hablaron con la Universal y les solicitaron un presupuesto extra para llevarla a cabo, a lo que la productora accedió. Al final los momentos de stop-motion no fueron incluidos en el montaje final, ya que no convencieron a Carpenter, por lo que decidió recortar la escena. El presupuesto final de la película ascendió a 15 millones de dólares.
A diferencia de la mayoría de sus películas, Carpenter no compuso la banda sonora. Ennio Morricone fue el encargado de escribir la partitura (tras ofrecérsela a Jerry Goldmsmith), básicamente porque la Universal nunca consideró a Carpenter para que lo hiciese. Pero cuando el director pudo conseguir al compositor italiano ni se lo pensó dos veces. Pero la relación entre ambos no fue del todo fácil debido a que Morricone no hablaba inglés y Carpenter no hablaba italiano, de modo que tenían que utilizar un interprete y además se comunicaban tocando un piano. Morricone compuso una banda sonora en sintonía con la mayoría de las creadas por el propio Carpenter, a medio camino entre lo instrumental y lo electrónico.

ESTRENO
Si Alien había puesto de moda el terror espacial, E.T., el extraterrestre (1982) cambió eso de un plumazo, de pronto los aliens eran positivos y bienintencionados, y justo en ese momento se iba a estrenar La cosa, proponiendo un festival del horror. El estudio no sabía que hacer con su película y decidió cambiar a toda prisa la publicidad para llegar un mayor rango de público. Los posters hasta aquel momento en blanco y negro, pasaron a uno nuevo creado por Drew Struzan en color (hecho en tan sólo una noche) y el tagline original "Man is the warmest place to hide" fue cambiado por "The ultimate in alien terror", sólo para que la palabra "alien" apareciera en ella (lo irónico es que el primer tagline fue creado por Stephen Frankfort, el mismo autor del popular "In space no one can hear you scream" de Alien).
La película tuvo dos test screenings con público, y a la Universal no les gustó el resultado de los mismos, principalmente en lo referente a su ambiguo final, por lo que se decidieron crear uno nuevo en el que Childs desaparecía en la noche y MacReady se quedaba solo. Se proyectó la película con ambos finales y el público escogió el nuevo, el cual fue aprobado y es con el que se debería haber estrenado. Los responsables de la película no estaban contentos con ese final y lograron convencer al estudio de mantener el original, Ned Tanen, presidente de la Universal, les dio su aprobación sólo 10 horas antes de que comenzarán a producir las copias para su estreno en cines.
La película se proyectó en un pase para los críticos y fue totalmente masacrada por ellos, quienes la consideraron un festival gore sin más alicientes. No era buena señal.
Todos los malos augurios se hicieron realidad el 25 junio del 1982, cuando se estrenó, debutando en el octavo puesto de la taquilla. La película recaudó en los Estados Unidos unos correctos, aunque insuficientes 19.629.760 de dólares, siendo considerada un fracaso comercial, además de uno crítico. El estrenarse dos semanas después de E.T., el extraterrestre (1982) no le ayudó en su carrera comercial, aunque como admitiría el productor Stuart Cohen, "la película estaba simplemente fuera de sincronía con el tono y tendencia de los ochenta." Era una película adelantada a su tiempo y el público no estaba preparado para ella.
"Me tomo cada fracaso duramente," recordaba amargamente Carpenter. "El más duro de todos fue el de La cosa. Mi carrera podría haber sido muy diferente si hubiera sido un gran éxito... La película fue odiada. Incluso por los fans de la ciencia ficción. Pensaron que les había traicionado y la intensidad fue una locura. Incluso el director de la película original, Christian Nyby, estaba en mi contra."
Para Carpenter significó un duro golpe a su carrera. La que sería su siguiente película Ojos de fuego (1984), adaptación de la novela homónima de Stephen King y con guión también de Bill Lancaster, fue cancelada por la Universal una semana después del estreno de La cosa (siendo más tarde dirigida por Mark L. Lester). El remake de Sólo los ángeles tienen alas (1939) de Howard Hawks, que estaba desarrollando para Columbia corrió la misma suerte. El director terminó aceptando rodar Christine (1983) porque, "necesitaba un trabajo," según confesaría.
Y a otros miembros del equipo no les fue mucho mejor. Stuart Cohen fue invitado a irse de la Universal un mes después del estreno y nunca produjo otra película. Fue también la última película de Bill Lancaster. Y por su parte Ennio Morricone fue incomprensiblemente nominado a los premios Razzie por su partitura.
La película, como su criatura, fue transformándose poco a poco y a día de hoy es considerada una obra maestra del cine.

ESCENAS ELIMINADAS
Se eliminaron varias escenas de la película. Algunas de ellas fueron incluidas en la edición en DVD de la película y de otras se sabe que se rodaron aunque sólo existen algunas imágenes que demuestran su existencia.
1. Doc y Blair comprueban el cuerpo del noruego que Garry mató. Éste toma sus placas de indentificación y lee su nombre, Jans Bolen. Garry le pregunta a Childs si entendió algo de lo que dijo el noruego y Childs le responde, "¿Estoy empezando a parecerte noruego, bwana?"


2. Norris va a la cabaña de MacReady le dice que tiene que pilotar el helicóptero hasta la base noruega.


3. La escena en la que MacReady y Doc revisan la base noruega era más larga y después de encontrar el bloque de hielo, descubrían el cuerpo de uno de los noruegos muerto dentro de un armario.


4. El resto del equipo está sentado junto mientras esperan que MacReady y Doc regresen de la base noruega.

5. MacReady lleva sus cosas a la base, ya que el frío es demasiado intenso para su cabaña.

6. El Dr. Copper y Fuchs revisan imágenes de la base noruega.


7. MacReady ve metraje de la base noruega con su muñeca hinchable.


8. Blair revisa el cuerpo muerto de la cosa-perro y después el resto de sus compañeros le hacen preguntas al respecto. Blair les explica que el monstruo quiso imitar la forma de sus perros y que además aún no está muerta.


9. MacReady y Norris salen del cráter en el que se encuentra la nave alienígena.

10. MacReady muestra a todos las ropas rotas que Nauls encontró en su cocina, revelando que quien las llevara puestas debía ser una persona grande, aunque al ser todos hombres de gran tamaño la mayoría son sospechosos de ser "cosas".


11. Bennings entra en la perrera y ve como alguien se va en ese momento, comienza a seguirle y encuentra algo dentro en el lugar, pero no se muestra el qué. Es entonces cuando sería apuñalado con un picahielos por la espalada por un atacante desconocido.

12. Mientras los personajes están atados a las sillas, las luces se apagan causando el pánico entre todos, hasta que MacReady y Palmer consiguen arreglarlo. Esta escena fue eliminada porque estaba iluminada con luz azul, la cual no hacía funcionar la escena.

13. La muerte original de Fuchs. En esta escena los protagonistas se han dividido en grupos para buscar a Fuchs, tras descubrir que ha desaparecido una vez vez vuelven las luces. Childs y Palmer entran en el invernadero y observan que el tejado del mismo ha sido arrancado y toda la plantación de marihuana del primero se ha congelado. Mientras discuten, la puerta se cierra y encuentran el cuerpo de Fuchs empalado a la puerta.


14. MacReady y Nauls están revisando la cabaña del primero, cuando de pronto la muñeca hinchable de MacReady sale volando por el techo destrozado de la cabaña y asustando a ambos.


15. Cuando Blair-cosa se mostraba en pantalla era más largo y se hizo uso de stop-motion, que no convenció a Carpenter, por lo que decidió recortar la escena.


16. Un final alternativo que mostraba lo que quedaba del campamento al día siguiente. Aparece un husky, el cual se detiene para mirar atrás, antes de seguir corriendo. Este final se utilizó en algunos pases de televisión.


17. Se filmó otro final alternativo, que mostraba que MacReady había sido rescatado y que estaba esperando por una prueba de sangre. Este final se rodó como una medida de precaución y nunca fue usado, ni siquiera en los pases de prueba, no era parte de la visión original de Carpenter de la película. A día de hoy no ha sido nunca mostrado.

VALORACIÓN
La cosa es la película que mejor ha retratado la paranoia, casi puede tocarse en cada plano. La película trata sobre la desconfianza, plantea una situación en la que cualquiera que te rodea puede ser tu enemigo, aunque tenga la cara de tu amigo.
Cuando la acción se desata ya no sabemos quien es humano y quien no, Carpenter nos coloca en la posición de ser un miembro más del equipo. Cuando Blair le dice a MacReady que no se fíe de Clark, no sabemos si está en lo cierto o no. Cuando MacReady y Nauls vuelven de la cabaña del primero, no sabemos a quien creer. ¿Blair ya es la cosa cuando se vuelve loco para que así lo encierren o es asimilado posteriormente en la caseta? Cuando el perro llega a la base y lame a Bennings no sabemos si lo ha infectado. El director nos contagia a nosotros con la paranoia y el miedo. Cada frase o gesto de un personaje no sabemos como interpretarlo, si se trata de una persona o una imitación y que intenciones guarda, si habla el miedo o lo hace la cosa. A diferencia de la película original que mostraba el miedo debido a la guerra fría, aquí es la paranoia por la paranoia, lo que la hace totalmente atemporal.
Y la construcción de la historia es fantástica porque nunca sabemos cuando los personajes fueron asimilados, cualquiera de ellos tuvo la oportunidad de haberlo sido, eso hace que la película siempre funcione y la tensión se multiplique por mil. Y por eso explota con tanta eficacia en la escena de la prueba de sangre.
Pero las lecturas de la película van mucho más allá, y ese miedo a la sangre, en la película sinónimo de muerte, nos hace pensar en el SIDA y eso que la película se realizó antes del boom de la enfermedad. Aunque claro está, esa no fue la intención del director.
Carpenter escapó de sustos fáciles y de los recursos más manidos del cine de terror, algunos que él mismo ayudó a crear con La noche de Halloween. En lugar de ocultar al monstruo, lo que siempre hace aumentar la tensión, lo colocó delante de la cámara, y el impacto y el horror fueron mayores. Además éste no es un monstruo cualquiera, la cosa cambia constantemente durante toda la película, resultando cada aparición siempre diferente y original. Y nunca vemos su auténtica forma (posiblemente no la tenga), que es otra gran idea de la película, sólo vemos al monstruo a través de sus copias o transformaciones.
El director da toda una lección de dirección, desde el aprovechamiento del formato panorámico, que contra todo pronóstico funciona en una historia tan claustrofóbica como ésta (sólo ver esos encuadres de Clark con el bisturí), la elegancia a la hora de filmar cada escena, hasta su excelente uso del montaje (como lo demuestra la escena de la prueba de sangre).
Y muchas de las escenas gore no son gratuitas y tienen un propósito, como por ejemplo, la famosa escena de la cabeza de Norris, ya que le da la pista a MacReady de que cada parte de la cosa lucha por sobrevivir. Lo que conduce a su vez a la escena de la prueba de sangre.
Otra de las ideas más brillantes de la película, es el viaje de los protagonistas a la base noruega, un inteligente adelanto de lo que les sucederá a ellos mismos.
Y tiene otros apuntes igual de geniales. Como la aparición de la nave que Blair-cosa estuvo construyendo. La muerte de Clark a manos de MacReady descubriendo después de matarlo, que era humano (mostrando así las consecuencias del miedo y la desconfianza). La falta de explicación a la muerte de Fuchs, de la cual sólo tenemos de información las conjeturas de los que le encuentran, y cuyo desconcierto aumenta el miedo. Esa muerte, sumada a la de Nauls también fuera de cámara, aumenta la tensión de la historia.
Es una película muy coral, donde los personajes no se desarrollan individualmente demasiado y pueden definirse de una forma sencilla, MacReady (líder), Childs (impulsivo), Palmer (excéntrico), etc, pero sí se desenvuelven como grupo, uno en el que nadie confía en nadie, lleno de sospechas y mezquindad.
Se le perdonan a la película sus pequeños defectos, como el absurdo momento en que al noruego se le escapa la granada (a su vez necesario para hacer avanzar la historia). Y tal vez, que desde el momento en el que se sabe que sólo Blair es la cosa hasta el enfrentamiento final, hay un pequeño parón, pero que se compensa con un gran sentido del suspense. Aunque creo que debería haberse mostrado la muerte de Nauls para darle más fuerza al final y no tener tantas muertes fuera de cámara, aunque la película sigue funcionando sin ella.
Creo que la exclusión de la escena de la persecución con motos de nieve benefició a la película, ya que al centrar la historia en la base aumenta la idea de aislamiento de la película.
Carpenter llevó la idea de la paranoia de la novela hasta sus últimas consecuencias, no sólo siendo más fiel a la obra de Campbell, si no también superando a la película de Nryby y Hawks.
Y su final es brillante, manteniendo la idea de paranoia hasta el infinito, al terminar la historia de una forma abierta y ambigua. Stuart Cohen confesó que la visión de Lancaster era que ambos eran humanos y que morían congelados en la nieve. Y aunque fue una escena que tuvo muchos cambios durante la producción e igual no se deben sacar demasiadas interpretaciones de ella, sólo os digo una cosa, MacReady respira, Childs no. Fijaos la próxima vez que veáis la película.
La cosa no es sólo la mejor película de terror de los 80, es una de las mejores de la historia. Y es que tenemos al mejor director que haya dado el cine de terror en su mejor momento, realizando su obra cumbre. Una historia de terror infinito que se ha convertido en un clásico.

CURIOSIDADES
John Carpenter declaró que de todas sus películas, ésta es su favorita.
El efecto de sonido del viento de la Antártida fue realmente grabado en el desierto a las afueras de Palm Springs.
Adrienne Barbeau puso voz al ordenador de MacReady de forma no acreditada. Barbeau era la mujer de Carpenter por aquel entonces.
Los tentáculos que Clark ve en la jaula de los perros eran en realidad látigos movidos por Rob Bottin.
Carpenter considera ésta como la primera película de su trilogía del apocalipsis. Siendo las otras dos El príncipe de las tinieblas (1987) y En la boca del miedo (1994).
Es una de las pocas películas de la Universal que no comienza con su logo.
En El enigma... de otro mundo (1951) la acción acontece en el Polo Norte. En La cosa es en el Polo Sur.
El capítulo "Ice" de la serie Expendiente X (temporada 1, episodio 8), es un homenaje a esta película.
Carpenter y Russell han admitido que después de todo el tiempo que ha pasado desde el estreno de la película, todavía no saben quien fue reemplazado por el alien, ni cuando.
En la película hay dos personajes llamados Mac y Windows, aunque es una mera casualidad.
La película fue prohibida en su estreno en Finlandia.
En el plano de MacReady sosteniendo el plato con la sangre de Palmer, antes de hacer la prueba para comprobar si es un alien, la mano que sostiene el plato es falsa.
Se estrenó el mismo día que Blade runner (1982) y al igual que aquella, se convirtió en una película de culto, tras ser un fracaso critíco y comercial.
El fantástico póster de la película fue creado por Drew Struzan en tan sólo una noche. El artista recibió una llamada de un productor de la Universal Pictures que le preguntó si podía tener al día siguiente un póster para la película. Lo más increíble es que Struzan lo hizo sin tener material de referencia alguno, ni concepto, tan sólo sabía que se trataba de un remake de El enigma... de otro mundo (1951).
La lucha final contra la cosa requirió del trabajo de 50 técnicos.
Primera película rodada por John Carpenter para los grandes estudios.
Como la acción ocurre en la Antártida, la película se ha convertido en parte de su cultura y es tradición en las estaciones de investigación antárticas británicas, ver la película en su fiesta del mediodía, la cual tiene lugar cada 21 de junio.
Keith David lleva guantes durante la mayor parte de la película, esto se debe a que el actor se había roto una de sus manos en un accidente de coche y necesitaba cubrir su mano enyesada.
Primera película de John Carpenter en la que no compone la banda sonora él mismo.
Mientras hablaban sobre el personaje de MacReady, John Carpenter y Kurt Russell decidieron que sería un ex-piloto de Vietnam que se había sentido desplazado por su servicio en dicha guerra. Al final no se hizo ninguna mención a eso en la película.
Rob Bottin encabezó a un equipo de más de 40 personas.
En la versión original de la película, el cocinero escuchaba la canción "Superstition" de Stevie Wonder. Pero como la Universal no aseguró los derechos del tema, tuvo que ser sustituida en su edición de vídeo doméstico. Desde entonces, la productora ha renegociado la licencia de la canción de Wonder.
Carpenter dijo que Wilford Brimley fue el único actor al que no le dio asco la escena de la autopsia, donde se usaron auténticos órganos de animales, ya que el actor era un vaquero en la vida real y el destripar un animal y extraer sus órganos era algo normal para él.
Cuando la película se emitió por primera vez en la televisión americana, Sid Sheinberg, ejecutivo de la Universal, entregó un montaje diferente de la película, en el se incluían escenas de introducción para cada personaje. Esta versión repudiada por Carpenter, ya no existe.
Al principio de la película cuando los noruegos aterrizan en la base americana, el que lleva el rifle dice, "Se til helvete å komme dere vekk! Det er ikke en bikkje det er en slags ting! ¡Det imiterer en bikkje, det er ikke virkelig! ¡Kom dere vekk idioter!", lo cual se traduce como, "¡Largaros de ahí! ¡No es un perro, es una clase de cosa! ¡Es la imitación de un perro, no es real! ¡Apartaros idiotas!" 
La apertura de los títulos de crédito es idéntico al del film de Howard Hawks. Para crear el efecto con la aparición del título, se utilizó una celda de animación con el texto "La cosa" escrito, a la cual se le colocó detrás un tanque de pescado lleno de humo que estaba cubierto por una bolsa de plástico. La bolsa de basura se incendió, creando el efecto del título formándose en la pantalla.
En la escena que MacReady y el Dr. Copper viajan en helicóptero a la base noruega, el piloto le cedió los mandos del aparato realmente a Kurt Russell cuando despega, de hecho si uno se fija detenidamente puede verse como el helicóptero oscila, momento en el que Russell tomó los controles.
Cuando los protagonistas discuten sobre la nave espacial, Palmer dice, "carros de los dioses", es una referencia al libro de Erich von Daniken "¿Carros de los dioses?", que se basaba en la hipótesis que monumentos históricos habían sido construidos con la ayuda de los extraterrestres, como las pirámides de Egipto, y quienes habían sido considerados como deidades.
El perro noruego fue llamado Jed y era mitad lobo, mitad husky. Aunque para la escena inicial en la que lo persiguen en helicóptero se usó otro perro distinto, pintado para parecerse a Jed.
La cosa fue una película de lo más masculina. No hay mujeres en el reparto (la única excepción sería la voz del ordenador de MacReady) e incluso el equipo de rodaje estaba compuesto íntegramente por hombres, la única mujer que formaba parte de él, estaba embarazada y tuvo que dejar el rodaje, siendo sustituida por un hombre.
Joel Polis (Fuchs) confirmó que lo que agarra cuando MacReady entra en su habitación mientras trabaja, era un frasco de ácido.
En la videojuego basado en al película, también llamado La cosa (2002), se revela que MacReady fue rescatado por un equipo de rescate y que Childs se congeló hasta la muerte. Carpenter declaró que el juego es canon.
El productor asociado Larry J. Franco, tiene un cameo como el noruego con el rifle visto al principio de la película.
Fue nominada a dos premios Saturn, en las categorías de mejor película de horror y mejores efectos especiales (Rob Bottin).
Kurt Russell necesitó de un año en conseguir la barba que luce en la película.
La icónica frase de MacReady al final de la película, "Porque no esperamos, aquí un rato, haber que ocurre," se le ocurrió a Kurt Russell.
John Carpenter tiene un cameo como uno de los noruegos de los vídeos que encuentran los protagonistas.
La flor de carne que ataca a Childs en la escena de la perrera es un efecto muy detallado, los 12 pétalos son lenguas de perro con una fila de dientes caninos.

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